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viernes, 21 de enero de 2011

Como la veo la cuento: parte I


Muchos amigos me han preguntado acerca de Canadá y de cómo es vivir acá, de cómo fue el proceso y cómo ha sido la adaptación a la nueva vida. No es fácil explicarlo ni tampoco numerar en pocas líneas lo que significa, por lo que he reunido ideas y conceptos que me parecen acertados a la hora de hacer una valoración de nuestra experiencia en Canadá.

Ahí les va la primera parte.

  • La actitud lo es todo. Conocemos muchos migrantes que viven hace más de diez años en Canadá y parece que hubieran llegado ayer. Nunca se fijaron metas ni fueron ambiciosos en mejorar su nivel de vida.
  • Nadie se fija si llegas en un carro último modelo, convertible, europeo o japonés, o simplemente si te bajas del autobús. Hay quienes sí se fijan, por supuesto, pero la mayoría no tiene "m...." en la cabeza.
  • Lo que te pongas, de marca o no, no te define, tú eres quién eres por tí mismo, no por lo que aparentes.
  • Los tatuajes no son símbolo de maras o bandas delincuenciales. En muchísimos casos son artísticos y muy llamativos. Lo mismo se aplica a los piercings o perforaciones.
  • Nadie se muere de la angustia si lo despiden o si tiene que dejar su trabajo. Siempre encontrará otro empleo, en menor o mayor tiempo, y seguirá adelante tranquilamente.
  • Nadie incluye foto, fecha de nacimiento ni estado civil o cantidad de hijos o cargas familiares en su Resume o Curriculum vitae. De hecho, ningún empleador puede preguntarte si estás casado o no, tu orientación sexual, o preguntas de índole personal, es ilegal.
  • No existen desorbitadas cuotas en colegios o escuelas. Es más, las escuelas o son públicas o son católicas y en ninguno de los casos te obligan a pagar mensualidades. En el caso de las católicas, tú firmas una autorización para que parte de los impuestos que pagas por la renta de tu casa vayan al fondo de la Junta de Colegios Católicos de la ciudad. Esto ha sido un gran alivio para nosotros ya que nos olvidamos de las penas del mes de enero.
  • En mi caso, pude dejar sin seguro (lock) mi vehículo por más de seis meses y nunca nadie lo abrió ni intentó robar el radio, parlantes, triquet o herramienta del baúl.
  • Hablando de vehículos, las aseguradoras hacen un inmenso negocio con las primas por asegurarlos. En nuestro caso, el pago del seguro del carro representó 15% de nuestro ingreso mensual: ¡una barbaridad!
  • Manejar obedeciendo las leyes de tránsito es un placer. Nadie está apurándote por ir a 80 km/h en un sector con límite de 80 como ocurría en Guatemala, donde locos al volante querían ir a 120 km/h dentro de la ciudad.
  • El peatón siempre tiene el derecho de vía y casi ningún peatón mira hacia los lados cuando cruza las calles, aunque deberían hacerlo.
  • Las leyes de tránsito se obedecen, de no hacerlo corres el riesgo de una gran multa y pérdida de tu licencia.
  • Hablando de licencia, si piensas venir a Canadá y validar tu licencia de conducir, asegúrate de que tu documento no expire pronto porque podrías perder la oportunidad de que validen el tiempo de experiencia que tienes en tu país de origen. Eso es muy importante acá porque hay mucha diferencia entre tener un permiso con limitantes y uno libre.
  • Los canadienses no son nada fríos, de hecho son muy cálidos y siempre sonríen en la calle. Les gusta hablar con personas de otras nacionalidades y se interesan por tu historia, qué te trajo acá, si te gusta el invierno canadiense, etcétera. Además son muy corteses y educados.
  • Los canadienses aman su país. Canadá es un país inmenso y hermoso y sus pobladores lo tienen muy claro. Siempre verás una bandera canadiense en el jardín de una casa o en un comercio, o claras alusiones a la bandera canadiense en placas de automóviles, juguetes, ropa...
  • No existe contacto físico aún entre colegas de trabajo o vecinos (a no ser que sean latinos y siempre se salude de beso en la mejilla, of course).
  • Tener más de 70 años (aún más de 50) no es impedimento para manejar tu propio carro o salir al súper por tus compras. Es muy común ver abuelitas o abuelitos manejando sendos vehículos de modelo reciente y manteniendo una vida activa y saludable.
  • Existen muchas adolescentes embarazadas y otras más con hijos pequeños. Ser madre soltera no es una mancha ni es obligación casarse con el padre de tus hijos "porque así es mejor" o "por el honor de la familia".
  • Estar hundido en deudas no es el fin. Hay mecanismos que permiten al deudor recuperarse haciendo pagos mínimos por 5 años sin soportar el acoso de bancos, agencias de cobranza, cobradores, amenazas.
  • Las colas en los bancos no existen.
  • Los asaltos bancarios son cosa de otro planeta.
  • No existen armas de fuego. Las únicas que he visto son las que portan los policías uniformados en la cintura, nunca he visto un arma larga ni mucho menos guardias de seguridad armados con escopetas calibre 12 en la entrada de cualquier negocio por miedo a que los roben.
  • La venta de bebidas alcohólicas está estrictamente controlada por el Gobierno. Sólo dos cadenas de tiendas provinciales (LCBO y The Beer Store) pueden vender bebidas alcohólicas (y los restaurantes autorizados por el Gobierno).
  • Está prohibido el consumo de bebidas alcohólicas en el espacio público. Igual que en Guatemala....
  • La cerveza es carísima.
  • Los cigarros igual de caros. O más, si se compara el daño al que se exponen los fumadores.
  • Los canadienses, y en especial las mujeres, fuman muchísimo.
  • La comida canadiense, como la mayoría de comida anglosajona, es insípida y poco variada.
  • Los canadienses aman las papas fritas.
  • Nadie juzga a otro por su orientación sexual, al menos no en público. Sólo he visto un par de casos en los que las miradas de todas las personas en el centro comercial iban dirigidas a una sola persona, pero por movimientos y vestuario muy llamativos y evidentes de homosexualidad. Realmente acá no es mancha ni demerita al ser humano la orientación sexual. En Blockbuster, por ejemplo, hay una área dedicada al cine gay, con aproximandamente 60 títulos disponibles.
  • Al parecer, no hubo casi nada de divorcios en las generaciones nacidas en las décadas de los 20 y 30 del siglo pasado, pues se ven muchisimas parejas de ancianos que permancen juntas.
  • Las mujeres pueden andar en pijama pero siempre super maquilladas especialmente los ojos.
  • Las mujeres canadienses, por lo general, son muy atractivas.
  • La librería es muy importante y siempre estan a la última en libros.
  • Al canadiense le gusta mucho leer.
  • Las personas de la tercera edad son privilegiadas pues aparte de tener mucho $$$.. siempre hay descuentos para ellos en todos los restaurantes, super mercados, cines, etcétera.
  • La cultura de ayudar a los demás es grandísima, de hecho ocupa el segundo lugar en el mundo en voluntariados.
  • El servicio de teléfono celular es muy caro.
  • La gente saca a la basura electrodomésticos, muebles, parrillas de BBQ, bicicletas, y un sinfín de cosas, muchísimas veces con poco uso y en muy buen estado.
  • Hay muchos restaurantes de todas partes del mundo.
  • Y para terminar esta primera entrega, todo lo invertido en tiempo, energía, ilusiones y dinero en el proyecto australiano valió la pena porque nos tiene en Canadá. El objetivo inicial se cumplió: mejorar la calidad de vida y dar a nuestros hijos la oportunidad de un futuro mejor.

sábado, 30 de octubre de 2010

Halloween


"Prefiero 3 meses de Hallowen y 2 meses de Navidad en Canadá a tener que soportar 5 interminables meses de Navidad en Guatemala".

Así le dije a mi esposa esta última semana en referencia a los meses de comercialización navideña que se viven en Guatemala. Hace unos cuantos añor únicamente eran noviembre y diciembre los meses de tradición navideña, ahora se celebra la Navidad desde agosto.

Una amiga decía: "yo no celebro Halloween porque es celebrar la muerte". Esta amiga es cristiana y en mi mente nacía la pregunta: "¿y los crisitianos y católicos no celebran el Viernes Santo?" Ese día murió Jesucristo, según las Sagradas Escrituras.

Entonces, ¿por qué tanta picazón en celebrar un Día de Muertos, o Noche de Brujas, dependiendo de la latitud?

A mí me da igual. Mi hija lo celebra a lo grande vistiendo su disfraz de princesa. Eso es lo que más me importa, su felicidad. Aquí los canadienses son bastante especiales con estas fiestas, compran una cantidad de dulces y chocolates impresionante, los niños son los más mimados en este día, hay dulces por todos lados, los empleados de cualquier tienda se disfrazan de vampiros, zombies, brujas y momias con el objetivo de lograr que los niños la pasen felices. La verdad, creo que Halloween es la segunda fiesta nacional de Canadá, por detrás de la Navidad.

Estamos cerrando el círculo en materia de conocer las fiestas canadienses y su significado en la vida de la gente común. Sólo nos faltan 45 días para cumplir un año en estas tierras; ya veremos.

martes, 7 de septiembre de 2010

No le atinan....




Yo que pensaba que acá no eran tan mercantilistas.

Me equivoqué.

Desde finales de julio están vendiendo productos para el Halloween y desde principios de agosto, y con calores que rondaban los 45 grados centígrados, ya estaban vendiendo ropa de invierno. Lo dicho, no le atinan.




sábado, 28 de agosto de 2010

En el banco...






Ir al banco es una experiencia totalmente diferente en Canadá.

En Guatemala, por ejemplo, estaba acostumbrado a largas colas cada quincena o fin de mes, resultado de los pagos que las empresas hacían a sus trabajadores y que significaban horas y horas de espera con tal de cambiar un cheque o hacer un depósito.

Resultado de ello fue que los bancos idearan unas cajas especiales para depósitos para que los clientes que sólo quisieran llevar dinero al banco y no cobrar cheques, pudiesen realizar dicho trámite en menos tiempo.

Acá en Canadá es muy raro, por no decir imposible, encontrar largas filas que signifiquen más de quince minutos de espera. En lo personal nunca me ha sucedido.

También el hecho de abrir una cuenta bancaria es muy diferente. En nuestro país ese proceso lleva aproximadamente una hora, sin contar el tiempo de espera en la fila. Acá en London, Ontario, cuando abrimos nuestra cuenta bancaria allá por el lejano mes de enero, nos llevó veinte minutos en total, todo un récord. Lo interesante del asunto es que nos dieron 50 cheques de cortesía, porque lo normal es que te den sólo 10, pero como se tardaron más de 48 horas hábiles en enviar esos cheques de cortesía, se disculparon enviando más.... jeje buena disculpa y nosotros enojados.


Otra diferencia muy grande es que solicitar y que te aprueben una tarjeta de crédito es muy fácil. Sólo tienes que pedirle al cajero o cajera que quieres solicitar una tarjeta y ellos hacen el trámite por tí. En algunos casos tienes que ir a una agencia bancaria en particular para hablar con el encargado de las tarjetas de crédito para que tengas en tu buzón una tarjeta de crédito por un mínimo de 500 dólares en menos de una semana. Además, los intereses no son mayores del 8% anual, también otro récord al que no estábamos acostumbrados (¿verdad Banco Uno y Citibank en Guatemala?



Pero la diferencia más significativa es que no hay guardias de seguridad armados con escopetas 12 mm en las puertas de los bancos. No digo que no haya asaltos, pero son tan raros que nunca he visto un arma en Canadá, a no ser de las que llevan los policías, pero esas son sólo pistolas y jamás he visto un arma larga en los 8 meses que llevamos acá.

Los cajeros en los bancos no tienen acceso al dinero en efectivo que depositan los clientes. Dicho dinero es ingresado inmediatamente a unas máquinas que lo resguardan de posibles "malentendidos" y que emiten un certificado de depósito que queda a la persona que lleva el efectivo. La verdad es que no hay pierde, tu dinero siempre estará a buen resguardo.

Otra gran diferencia es que cuando quieres depositar un cheque de otro banco, los cajeros se fijan en tu historial bancario y no en el de la persona o empresa que emite el cheque. Por lo tanto, sólo tú eres el responsable de los cheques que depositas. Dicho cheque está inmediatamente a disposición tuya, no hay períodos de espera o "tiempo de compensación", pero si el cheque no tiene fondos quien paga la multa eres tú y no el emisor del cheque.... un poco raro no?

miércoles, 2 de junio de 2010

El orden de prioridades en la sociedad canadiense

Desde que llegamos a Canadá nos dimos cuenta de varias cosas. Una de ellas, el orden de prioridad de las personas (y animales) en la sociedad canadiense.

Primero, y por sobre todas las cosas (valga la rebuznancia), están los niños. El gobierno destina muchísimos recursos a las escuelas, áreas de juegos públicas, lugares de recreación gratis, clases de todo tipo para niños, además de una cantidad de dinero que reciben las familias por cada niño que tienen (Child Benefit). Por lo general los niños son bastante educados, aunque por supuesto hay excepciones, y nunca hemos visto a un adulto castigando físicamente a un niño en la calle, algo muy común en Guatemala. En ese sentido podemos decir que hay mucho trabajo por parte del gobierno para evitar el maltrato infantil y los infractores son castigados severamente.

En segundo lugar están las personas de la tercera edad. Los ancianos son muy respetados y obtienen muchísimos descuentos en restaurantes y todo tipo de comercios. Es muy común ver a personas de más de 70 años manejando sus propios vehículos, asistiendo a reuniones grupales en restaurantes, bibliotecas o parques públicos, en fin, tienen una vida bastante autónoma. En nuestro país no es algo muy común, ya que casi siempre dependen de personas más jóvenes para ir al supermercado, al doctor, etcétera.

Podríamos decir que también en segundo lugar se encuentran las personas con discapacidades físicas. En cada comercio, edificio público, calle, en todos lados, hay señales especiales para ellos, además de rampas para sillas de ruedas y todo tipo de comodidades para las personas que se mueven con alguna ayuda, ya sea perro guía o silla de ruedas.

En tercer lugar están las mujeres. Hay muchísimas leyes que las protegen y evitan el abuso intrafamiliar. Tienen mucho apoyo por parte del gobierno y ninguna mujer "tiene" que aguantar al marido sólo porque provee el dinero para los niños y el soporte de la casa. Hay muchísimas madres solteras que salen adelante trabajando y brindando muy buena educación a sus hijos.

En cuarto lugar están ¡los animales! Las mascotas son muy queridas y por momentos creo que el cariño por los animales sobrepasa los límites de lo lógico. La gente vive por sus animales y gastan fortunas en mantenerlos con buena salud. Trabajando en el hospital veterinario más ocupado de London me he dado cuenta de ello. El maltrato animal es castigado y nunca he visto a alguien tratando mal a su mascota, todo lo contrario, me he quedado atónito ante algunas reacciones...

Y por último..... los hombres. Sí, así es, estamos en el último lugar de la lista, aunque no me quejo.... jeje

lunes, 22 de febrero de 2010

Comer en Canadá

Hay bastantes opciones debido a la multiculturalidad del país: comida libanesa, húngara, hindú, tailandesa, vietnamita, coreana, china, japonesa, italiana, latina en general y por supuesto comida chatarra abunda por todos lados. En Toronto, por ejemplo, hay muchas más opciones pero las ciudades pequeñas como London no se quedan atrás en cuanto a variedad.

Nosotros hemos decidido probar lo más posible, siempre en función del presupuesto de recién llegados. Nos ha gustado mucho la comida japonesa que sirven en un restaurante tipo All you can eat, el sashimi y los hand rolls son insuperables. Los restaurantes chinos también son buenos y hay varios que sirven buffet de buena calidad.

Sashimi de salmón rojo del Pacífico, mmmmm

Lamentablemente hemos caído varias veces en la opción chatarra. Después de comer en nuestra Guatemala el añorado Pollo Campero, puedo decir que el tal KFC (guácala) tiene mucho que aprender de lo que significa un buen pollo frito, totalmente desagradable y poco recomendable este pollo gringo del infamous Coronel con cara de muñeco de ventrílocuo. ¡Qué decir del Mc! Malo, malísimo. Con lo poco que me gusta la comida chatarra siempre buscábamos una vez al mes la oportunidad de comernos una hamburguesa de éstas en Guatemala. También lo hacíamos porque el servicio es insuperable en nuestro país, siempre atentos y los lugares muy limpios. Acá no entiendo cómo esta franqucia de las nosecuantasbillonesdehamburguesas logra mantenerse: locales sucios, mal servicio, demoras en entrega de pedidos, malas caras....

Lo que esperamos con ansias es la llegada de la primavera donde podamos inaugurar la churrasquera o BBQ que tenemos desde los primeros días. La verdad es que nos gusta mucho todo lo que sea a la parrilla; el frío y la nieve han impedido que degustemos las costillas, lomo, salchichas alemanas, papas horneadas y todo lo que acompaña una buena parrillada...bueno, la cerveza ha sido lo único catalogable "como de clima cálido" que no nos ha faltado y en especial preferimos la Canadian: buen sabor y buenos anuncios de TV, nos convencieron...salud!

martes, 16 de febrero de 2010

Aventuras en el hielo y la nieve


Todo acá en Canadá ha girado en torno a los Juegos Olímpicos de Invierno que se inauguraron el pasado 12 de febrero.

Desde nuestra llegada, hoy cumplimos 2 meses, hemos visto en toda tienda por departamentos, supermercado, kiosco o cualquier cosa parecida, infinidad de artículos que promocionan la marca Canadá y que apoyan los atetlas que participan en dichos Juegos.

Hay bufandas muy bonitas, igual gorros tipo ushanka, chaquetas para hombre y mujer que de no ser por el precio, 100 dólares, ya estarían en nuestro guardarropa; también hay guantes y camisetas muy bonitas a precios más asequibles.

En la televisión no paran de anunciar los próximos eventos deportivos donde competirán atletas canadienses. Lo bueno es que pasan casi todo los partidos, competiciones, carreras y demás en vivo y no hay que esperar para tener un resumen del día.

Me ha gustado especialmente el salto en esquí y el esquí alpino, este último muy temerario para mi gusto pero todo el mundo lo adora. Ni qué decir del hockey, deporte nacional en Canadá y por quien todos suspiran y viven en este país. Es algo así como el fútbol, el verdadero fútbol no lo que los gringos han apodado soccer, en nuestros países de Latinoamérica. Se vive mucha pasión y alegría por los Juegos Olímpicos.

Aprovechando dicha fiebre olímpica decidimos iniciar a los más pequeños en el patinaje sobre hielo. Llegamos el domingo al Victoria Park, el parque más grande y donde hay una pista de hielo en pleno centro de London y nos dispusimos a disfrutar del patinaje. Sólo los niños probaron ese día, yo intenté hoy y la verdad tuve bastante suerte: apenas me caí dos veces.

Antes de aventurarse en el hielo.


Los primeros pasos de mi hija.


Rodolfo también lo intentó con bastante éxito.


En la tarde seguimos con los deslizamientos en la nieve.


Las primas gozaron muchísimo haciendo pequeñas guerras de nieve.



Esto fue hoy en la tarde-noche. Nunca en mi vida había intentado con ningún tipo de patín o patineta pero me fue bastante bien.


Los dos aprendices...

jueves, 7 de enero de 2010

Los primeros días

Antes que todo hacer el comentario que ahora entiendo a todos aquellos que han iniciado una nueva vida y que se tardan en comentar en su blog todo tipo de experiencias. La verdad, sobran las intenciones y las ideas para ir colocando pero falta el tiempo. Toca salir mucho y hacer averiguaciones, comprar lo necesario para arrancar ya que casi todo se queda en nuestra patria.

Segundo, feliz año para todos los que leen este blog. Cada inicio de año nos trazamos metas y propósitos. Algunos los podemos cumplir por nuestro esfuerzo y perseverancia, otros no dependen de nosotros y debemos acopiar mucha paciencia.

Llegar a Canadá ha sido una experiencia sumamente enriquecedora. Hemos encontrado mucha gente que nos ha ayudado muchísimo y también hemos tenido la suerte de contar con familiares cercanos acá, lo que ha sido una bendición para nosotros. Este Plan C ahora es una realidad y queremos llevarlo lo más lejos posible.

Paso ahora a contar cómo han sido los primeros días. Algunas cosas se me han pasado por alto pero las incorporaré en las siguientes entradas.

La primera experiencia ha sido el frío. En Guatemala tal vez sentimos alguna vez temperaturas que rondaban los cero grados centígrados, pero nada comparado con el frío que sentimos al salir del avión y caminar por el Aeropuerto Internacional de Toronto (Tarana como lo pronuncian acá). También al salir al estacionamiento ya que ahí no hay calefacción como en todo comercio o residencia canadiense.

El día de nuestra llegada, la noche para ser precisos, estaba a -6 y empezaba a nevar. Una nevada no muy grande pero la ciudad estaba cubierta por una delgada capa blanca. La vista desde el avión fue increíble ya que sobrevoló todo el centro de la ciudad y los edificios estaban totalmente iluminados. Luego tuvimos que conducirnos en auto dos horas más que para nosotros fueron eternas porque moríamos de cansancio. Aún así fue muy bonito ver los suburbios de Toronto y Mississauga totalmente cubiertos de nieve y algo que nos sacó de onda fue ver que la gente deja sus bicicletas, trineos de nieve y muchas cosas más en la puerta de sus casas o en los jardines sin miedo a que los roben, además del choque visual de no ver muros ni alambre electrificado rodeando las residencias.

Otra cosa que nos llamó la atención, y de la que nos percatamos al salir a cualquier centro comercial, mall como los llaman acá, es la cantidad de gente minusválida que hay en la calle y las facilidades existentes para ellos. No es que acá haya más gente minusválida, es simplemente que tienen la facilidad y los medios para salir a cualquier lugar con total autonomía. Además, no hay discriminación hacia ellos por su situación, como sí la hay en la mayoría de nuestra América.

Los autobuses tienen plataformas que bajan cuando alguien en silla de ruedas quiere abordar o bajar de la unidad; los centros comerciales y oficinas o comercios tienen puertas automáticas que abren o cierran al accionar un botón al alcance de cualquier persona; en todos lados hay rampas y nadie en silla de ruedas se queda atrás o se siente de menos.

Cuando llegamos acá los chóferes o drivers de los autobuses se encontraban en huelga. Desde el 21 de diciembre, creo, regresaron a laborar por lo que los primeros días agradecimos mucho tener familia acá con vehículo ya que no necesitamos el servicio público. Yo ya lo he utilizado y es bastante cómodo, no tan rápido, pero sí es sumamente puntual. Sus horarios son específicos y también existen en algunas calles paneles electrónicos donde se puede ver cuánto tiempo falta para que llegue tal bus de tal línea.

Los canadienses son personas muy confiables. Te creen y confían en lo que dices y en lo que haces. Qué diferencia salir de un comercio y que suene la alarma en la salida y que te digan "No problem, go ahead", a que te registren hasta lo último como pasa en Guatemala. A mí personalmente no me ha pasado pero a mi esposa sí y hemos visto muchas veces que sucede y nunca registran a los clientes, solamente cuando se les ha quedado algún seguro en las prendas recién adquiridas y es necesario retirarlos.

En ese sentido de la confianza, ya probé comprar y pagar en un cajero donde yo mismo pasaba los productos y al final pagaba, todo sin un cajero humano. Pregunté a un supervisor si alguien se ha querido pasar de listo con eso y la verdad se me quedó viendo como si mi pregunta no tuviese sentido o fuese una broma.

En los supermercados se encuentra casi cualquier cosa, y lo que no pues lo encuentras en los mercados pequeños. Durante los días de Navidad y del Boxing Day hubo muchísimas rebajas de precios, algo con lo que nos tuvimos que controlar porque los precios son aún engañosos para nosotros y se cree que es barato, lo que no es cierto.

Manejar un automóvil es una historia muy diferente a la que estaba acostumbrado. Acá hay mucho respeto por los límites de velocidad y mucho orden para conducirse. Por supuesto que acá el peatón siempre es lo más respetado para los conductores.

En los semáforos en rojo se puede cruzar a la derecha, cuidando que no venga vehículo y que no haya peatones cruzando. Igualmente se puede cruzar a la izquierda en un semáforo en verde, sólo hay que esperar que no vengan vehículos y ya la vía estará libre.

En muchas intersecciones menores existe la señal de alto para todos. En esos casos van pasando los vehículos por orden de llegada: todos saben quién ha llegado antes y lo dejan pasar, sin importar de dónde venga. Ya he probado manejar en varias condiciones y lo he encontrado perfecto para mi estilo de conducir.

Otro detalle cuando se maneja en autopistas es que no hay casetas de cobro, simplemente cámaras que registran las placas de los vehículos que circulan por ahí y luego el sistema envía por correo el cobro correspondiente por el uso de la vía.