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martes, 20 de enero de 2009

El Slingshot, destilando agua para el futuro


Siguiendo con las notas respecto de la emergencia mundial sobre el uso del agua y su reciclado, incluyo hoy una sobre el invento de Dean Kamen, un destilador de agua llamado Slingshot.

Kamen dice que Slingshot puede extraer agua de cualquier fuente de humedad y transformarlo en agua pura. Al referirse a cualquier fuente, dice que puede ser desde agua de mar, orina, aguas residuales, un charco de agua...y luego agua segura para beber.

El Slingshot trabaja por destilación de compresión de vapor y no necesita filtros. Además de destilar agua, también puede generar electricidad suficiente para encender 70 bulbos ahorradores (¡un montón!).

Dean Kamen con el Slingshot

Una de las características de este destilador es que puede funcionar utilizando estiércol de vaca y tiene la capacidad de producir mil litros de agua al día que, según mis cálculos y experiencia, son suficientes para una familia de 5 personas.

Kamen espera que su invento pueda ser llevado a países pobres con graves problemas de agua potable (léase tercermundistas y subsaharianos) para que puedan beneficiarse de su invento. Se espera que el aparato pueda costar entre $1,000 y $2,000 dólares de los EE.UU en el mercado.

Si este destilador funciona tan bien y su precio es tan bajo, para lo que ofrece, creo que una buena idea sería que los gobiernos de los países más desarrollados y que han colaborado con los países pobres ayuden comprando varios de estos destiladores y destinarlos donde se puedan aprovechar.

Digo esto porque veo que mucho del dinero de las donaciones que reciben los países como el nuestro se gasta en computadoras, vehículos todo terreno, "salarios fantasma" y muchos otros gastos superfluos y sospechosos. Y no estoy mencionando el dineral que se queda en las cuentas de los "peces gordos".

Niña en Zaire colectando agua
Foto: Howard Davies

Siguiendo con el tema, lo que hace único este destilador es el bajo precio y la gran cantidad de agua que se puede producir. Otras máquinas como el Slingshot puede costar tanto como 200 mil a un millón de dólares. Si hacemos la comparación... bueno, creo que no la hay.

Posiblemente incluso más emocionante que la relación coste-eficacia y la simplicidad de la tecnología es su poder de producir agua potable usando sólo 500 vatios por hora.

Dean Kamen también es el inventor del Segway.


Más del tema aquí y acá.

lunes, 19 de enero de 2009

Agua a partir del aire para combatir la sequía

Foto
David Arky/Corbis

No es una noticia nueva, pero la emergencia mundial derivada de la escasez de agua impulsa a los inventores de todo el mundo a buscar alternativas para la obtención y el mejor uso de tan preciado líquido.

En un mundo donde el cambio climático comienza a sentirse cada vez con más intensidad, hay recursos que en algún momento parecieron infinitos, pero que ya resulta evidente que no lo son. Tal es el caso del agua potable.

El inventor australiano Max Whisson ha desarrollado una máquina capaz de tomar agua del aire que la rodea. Utilizando un sistema de condensado del aire fresco y recolectando el rocío, puede juntar hasta 10 mil litros de agua al día. Y como si fuera poco no utiliza electricidad, es operada directamente por la fuerza del viento.




La Max Water, como la han bautizado, será desarrollada por la flamante compañía Water Unlimited.

Según se cuenta en su sitio web, esta tecnología puede servir para uso comercial e incluso para uso residencial. “Esta tecnología tiene el potencial de producir agua a partir del aire utilizando una turbina con refrigerantes. Si tiene éxito, esta tecnología podría ser capaz de suplir cantidades comerciales de agua para una amplia variedad de usos, y es operada únicamente con la energía del viento”.

El costo de cada Max Water podría ir de 43 mil a 50 mil dólares australianos. Sin duda una interesante solución para los problemas de desertización y la falta de agua que está aquejando a diversas partes del mundo.

Whison se preguntó si habría algún tema más urgente que la muerte de los ríos, el vaciamiento de las represas, o la desaparición de las napas subterráneas de agua potable. Y decidió que no lo había.

Pero en lugar de apuntar como todo el mundo a sistemas caros y complejos para potabilizar agua de mar o derretir glaciares y otras capas de hielo, dirigió su mirada al…aire. Puede ser que haya encontrado una manera de terminar nuestra histórica dependencia del agua de lluvia, una fuente cada vez menos fiable. Y eso no es todo.

No sólo propone extraer agua de la humedad del aire, sino que piensa utilizar como fuente de energía el mismo viento. Hay mucha agua en el aire. Se eleva desde la superficie de los océanos hasta una altura de casi 100 kilómetros. Lo interesante es que hay casi tanta humedad invisible en el aire sobre el Sáhara como en las zonas tropicales.

El agua que se junta debajo de un vehículo con aire acondicionado, o en la bandeja debajo de un viejo refrigerador son ejemplos de cómo funciona el sistema de Whison: refrescas el aire y consigues el agua. Y no importa cuánta agua extraigas porque los océanos la repondrán inmediatamente.

Para evitar el costo de refrigerar el aire, ha recurrido a un sistema patentado, del que no hay demasiados detalles pero que básicamente se parece a un molino de viento, que tiene muchas aspas, cada una tan aerodinámica como un ala de avión

Como muchos pensarán, se trata de una gran idea, que no podría ser más simple o más obvia. Pero a nadie se le ocurrió antes. Recuerdo de pequeño haber visto una serie española donde unos niños viajan en un bus rojo volador; en un episodio el bus queda varado en un desierto y toda el agua potable que llevan cae en la arena. La solución fue extraer el agua cuando se condensara, colocanco un plástico sobre la arena donde las gotas de agua bajaban hasta un depósito. Así fue como lograron recuperar el agua y luego salir de ahí. Por supuesto que esa idea fue bastante básica, pero siempre he pensado que a partir de esa idea se podía recuperar agua potable del mar, por ejemplo.

Tres o de cuatro de estas máquinas en una granja podría llenar los tanques y los canales, y resistir una sequía. Un molino de viento pequeño de Whisson en la azotea de una casa suburbana podía proveer toda el agua necesaria para vivir en ella. Uno grande sobre un edificio de oficinas o rascacielos podía independizarlos del abastecimiento de agua de la ciudad.

¿Qué están esperando?

Acá un video donde muestran cómo funciona el invento.




English version

Pulling water out of the air

Max Water pulls water out of the air by using wind power; it is the invention of Dr. Max Whisson of Australia. Necessity is the mother of this invention - Australia is in the grip of the worst drought in a century.

Water is present in the air all over the earth; this dissolved water is called "humidity." At 30 degrees centigrade, with a relative humidity of 60 percent, each cubic meter of air contains about 18 grams of water.

If you can cool the air to 5 degrees, the air can only retain about 8 grams/cubic meter of water; the remaining 10 grams per cubic meter will condense as fog or droplets.

Dr. Whisson's Max Water device accepts moving air, letting it flow over turbines that produce electricity. This in turn powers a cooling condenser that lowers the temperature of the air. Take a look at the video to see an animation of the device at work.

full article here

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miércoles, 17 de diciembre de 2008

Nuevo edificio ecológico en Adelaide


Luego de un esfuerzo gigantesco que duró seis años, la Compañía de Agua de South Australia, SA Water, se mudará a su nuevo edificio ubicado en Victoria Square, Adelaide.

Aún antes de su apertura, el edificio se ha convertido en uno de los principales edificios ecológicos en dicha ciudad, alcanzando la marca de 6 estrellas que otorga Green Star. Es, además, el primer edificio en South Austrlia en lograr las seis estrellas.

La construcción del edificio de 35,350 metros cuadrados y 10 niveles inició en el año 2006.

Algunas de las características del edificio verde son:

  • Grifos e inodoros eficientes en el uso de agua, orinales que no utilizan agua.
  • 70% menos uso de agua que un edificio de oficinas convencional, lo que se traduce en un ahorro anual de 11 millones de litros de agua.
  • El agua usada en los inodoros es reciclada o viene de las lluvias.
  • Reducción de 60% de emisión de gases, siempre en comparación con edificios convencionales.
  • En días calurosos se activará un generador a gas, para evitar el aumento en el uso de energía eléctrica.
  • Todo el aire fresco del exterior se usa para aclimatar las oficinas, en la mayoría de condiciones ambientales.
  • Paneles solares para generación de electricidad.
  • En las fachadas occidental y norte existen sombras para evitar el calentamiento del edificio y el posterior uso de aire acondicionado, con la consecuente reducción del consumo de energía eléctrica.
  • Las pinturas usadas en el edificio contienen bajos niveles de compuestos orgánicos volátiles, al igual que las alfombras.
  • Sensores de luz que se apagan automáticamente para aprovechar la luz natural.
  • Las ventanas externas se ensombrecen automáticamente para controlar la entrada de calor al edificio.
  • Tiene un parqueo para bicicletas, duchas, cambiadores y lockers para estimular el uso de bicicletas.
Este tipo de información demuestra los esfuerzos del gobierno australiano, en particular del Gobierno de South Australia, en preservar los recursos naturales y en aprovechar al máximo, por medio de tecnología de punta, la luz solar para la generación de energía, el agua reciclada para uso en inodoros.

En mi país se usa el agua potable para llenar el depósito del inodoro, lo que me irrita y me frustra al no poder contar con un depósito de agua reciclada para tal fin.

La noticia completa y original la pueden encontrar aquí.